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Naturaleza y sus secretos

Tomamos apuntes del libro "NATUROTERAPIA" -Manual de Medicina natural,

escrito en 1918 por Joan Angelat i Alborná, Orden de los Mínimos (1870-1936)

Capítulo 2

Ventajas de la alimentación cruda

  • ·        Mantiene el apetito sano.
  • ·        Impide excederse en el comer.Flor de ciruelo
  • ·        Asegura la perfecta masticación. 
  • ·        Conserva la salud en perfecto estado. Garantiza la curación de toda enfermedad.
  • ·        Evita indigestiones.
  • ·        Cura el restreñimiento, por inveterado que sea.
  • ·        Quita la ocasión y la afición al alcohol.
  • ·        Suprime los espectáculos repugnantes de los mataderos y carnicerías.
  • ·        Clarifica  y agudiza la mente, fortifica la voluntad y suaviza el carácter.
  • ·        Quita la yesca de los vicios y crímenes.
  • ·        Causa un ahorro pecuniario de  un 70 por ciento.

Economiza grandemente el tiempo a la mujer, la cual libre de la cocina, puede dedicarse cómo se debe a la instrucción educación de los hijos y hasta el bien ajeno…

Los naturistas tienen y  pueden comer impunemente, y antes con gran provecho, toda clase de frutas secas y tiernas, maduras y verdes, tubérculos y raíces, verduras y legumbres verdes, granos y berzas. Privarse de cosas malas no es privación.

Más, aunque, con todo, fuera más corta la variedad de los naturistas, no sería ningún mal si gozaban a pesar de ello una perfecta salud.

2- Comer exclusivamente productos naturales

La segunda ley, en el orden de importancia y necesidad orgánica, es comer, pues sin alimento o no se puede pasar muchos días.

Por lo tanto es preciso comer con alguna frecuencia, es decir, cuando se percibe verdadero y natural apetito, de lo cual hay que asegurarse bien porque hay apetitos falsos y viciosos.

Comer es nutrirse o engullir debidamente materiales aptos para el desarrollo, reparación y sustentación de nuestro organismo.

Nutrir es reparar los continuos desgastes que sufre nuestro cuerpo y nuestra sangre. Esta reparación no puede verificarse sino por la íntima absorción, compenetración o asimilación, a través del aparato digestivo, de las sustancias puras y similares a las de nuestro organismo, del que ha de formar parte armónica. La función de nutrirse  no es, pues, cosa que dependa de la voluntad o costumbre de cada uno: hay leyes fijas para todos sin distinción, forzosamente obligatorias. Contra la ley no valen costumbres, ni gustos, ni dificultades. No hay más que adaptarse a ellas de un modo o de otro, o morir.

No todos los materiales comestibles son aptos para nutrir o alimentarnos, a la manera que no todas las ideas nutren la mente, ni todos los materiales son aptos para construir una casa, un armario o un buque.

Para conocerlos bastaría a cada uno consultar o atenerse a su propio y natural instinto.

Pero como éste está en general muy desnaturalizado, pervertido y viciado, se hace preciso aclarar bien este punto, tanto más cuanto que no falta quien defiende, de buena o mala fe, con sofismas y con encubiertos halagos, errores capitales y absurdos de muy funestos efectos.

Vamos pues, a probar con toda clase de argumentos esta segunda ley natural en lo referente a la salud física del hombre:

Los materiales propios y aptos para la nutrición humana son únicamente los productos del reino vegetal espontáneamente o naturalmente apetecibles.

Los argumentos son: 1-promulgación de esta ley; 2- de anatomía; 3-de la química; 4-de sentido común y de instinto natural; 5- de la experiencia.

…. El autor ha experimentado repetidas veces en personas irascibles y en animales carnívoros, que por necesidad han debido sujetarse a una alimentación vegetal sin excitantes, que a los dos o tres meses habían ya ha perdido mucho su irascibilidad o ferocidad y se habían vuelto suaves y mansos.

Es muy lógico que así sea, porque no puede menos de acaecer que las propiedades y condiciones de los manjares pasen en más o en menos al sujeto que los come, porque asimilándose la causa quedan asimilados los efectos y vienen éstos también a formar parte de su personalidad.

…Muchas y diversas tablas comparativas de análisis de la composición de los alimentos atestiguan concluyentemente que los productos del reino vegetal son, no solamente más ricos y completos en elementos nutritivos que los del reino animal sino sobre todo y es lo que más importa, que aquellos son más puros, más sanos y más asimilables al cuerpo humano que los últimos; más claro: los productos del animal contienen pocas, malas, impuras, inservibles y dañinas sustancias alimenticias, mientras que los productos vegetales poseen todas las necesarias y en abundancia, y son las únicas servibles y las propias del hombre por serle más semejantes.

Para que unos manjares puedan ser propiamente nutritivos y fáciles de ser incorporados y asimilados por un organismo superior, (la razón de ser del vegetal e ser intermediario entre el reino mineral y el animal), se necesita que los elementos constitutivos del asimilador y del asimilando sean afines, semejantes, vivos, complementarios y homogéneos, entre sí, porque las cosas semejantes como sucede a las amistades humanas y a la unión de los átomos entre sí tienden fuertemente a unirse y los afines se pegan extraordinariamente, por la ley del simile  simili, y lo expresa el refrán: no hay peor cuña que la de la misma madera.

Es preciso, pues, que el asimilador sea superior en especie y posea virtud asimilativa muy viva y potente, y que el asimilando sea inferior en especie y con capacidad de ser asimilado y transformado.

El vegetal no se asimila vegetales ni animales sin antes haberse vuelto ellos tierra: se nutre propia y directamente del reino mineral, y si se le fuerza a absorber y asimilarse materias en descomposición, aún no bien mineralizadas, se intoxica, enferma y muere.

El vegetal y sus frutos (productos naturales) son materia vivificada, viva, vivible y vivificante, perfeccionable y sensibilizable, es decir, no muere, hasta tanto que no ha terminado su ciclo, su objeto, su misión, cual es vivificar, preparar, purificar y adaptar la materia simplificándola y elevándola  y casi y inmaterializándola, perfeccionándola y sensibilizándola  y así la hace apta para incorporarse a un ser superior a fin de vivificarlo y sustentarlo.

Los productos comestibles de los vegetales difícilmente mueren y difícilmente se corrompen, sobre todo si no han llegado a su completo desarrollo y sazón; son acumuladores y comunicadores de calor y energía solares, los cuales pueden conservarse en su integridad y vigor un tiempo indefinido. Aún las hojas, flores y tallos de las verduras puestas en condiciones, se secan sin pudrirse y duran así meses sin perder sus propiedades nutritivas, en aptitud de servir de alimento en tal estado o mediante una maceración o molienda.

No sucede así con los productos del reino animal; fácilmente mueren; fácilmente se corrompen, se conservan solo mediante mucho artificio, sal, etc. Y pierden enseguida su integridad y su vigor, se descomponen y se pudren. Pongamos al aire libre, al sol, y en iguales condiciones….. un pájaro muerto y una naranja o una manzana o una planta de acelgas, o bien una parte de estas cosas y al poco tiempo queréis que gran diferencia presentan, pues la carne no se podrá oler ni mirar y en cambio la naranja y demás estarán como antes …. ¡He aquí la elocuencia irrefutable de los hechos de las verdaderas experiencias!

Así como los animales carnívoros, son más fieros y menos  pacíficos que los frugívoros y herbívoros,  así también entre los hombres los carnófagos son más iracundos y desmoralizados que los naturistas ordinariamente. Un carácter dulce y un espíritu tranquilo y sereno es el primer indicio y base de progreso moral y espiritual; fuerza es reconocer que una alimentación vegetal es la más adecuada para el dominio de las pasiones y perfeccionamiento del espíritu. Los hombres más abstinentes y frugales son y pueden ser los mejores en saber, moralidad, salud y vigor en igualdad de circunstancias. La caza y la matanza deseduca a hombres y a niños y les infiltra malos sentimientos….

Comer carne es asimilarse los bajos instintos de los animales, cuya carne se asimilan. Cuanto más sabia, mural, noble y santa es una persona, tanto más significa que se ha abstenido de carne o al menos tiende instintivamente a abstenerse de ellas en el porvenir. Si no lo hace, prontamente pierde sus buenas cualidades, o virtudes o su juicio, a no ser que Dios haga un milagro atendiendo a su buena fe o ignorancia involuntaria….

Los que comen productos animales o productos vegetales no crudos han de comer gran cantidad, han de beber vinos, café, cerveza, licores, etc. y han de repetir con gran frecuencia las comidas y bebidas para mantenerse con fuerzas y no obstante esto, no lo logran, antes bien, caen enfermos y necesitan medicinas, reconstituyentes etc,.

La naturaleza de los alimentos influye mucho en el estado de ánimo, y aun casi pudiera decirse que en la inteligencia y en el talento. Por ejemplo: si continuamente se come pescado y no otra cosa, se llegará a la estupidez, como las tribus del norte de Siberia. No comiendo más que carne de vaca durante unas cuantas semanas, se sentirá uno más animoso, pero el resultado será caer con demasiada frecuencia en arranques de ira, que, por último, degeneran en melancolía. El cerdo produce una tristeza y un disgusto generales. De todos los alimentos, las frutas parecen ser el mejor, porque estimulan las facultades mentales sin producir depresión, como el alcohol.

La fruta sirve mucho para adquirir belleza. Las uvas naranjas y manzanas ayudan a  preservar la frescura de la juventud, que, en realidad consiste en el brillo de los ojos, cabeza lustrosa y una suave epidermis.

Las frutas contienen en poder de sanar, vigorizar y hermosear: conservan la frescura y brillantez y vivacidad de la juventud, así en la vista y demás sentidos y facultades como en la epidermis: Perpetúan la flexibilidad y agilidad de los miembros.

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DECÁLOGO

1.      Respirar siempre aire libre.

2.      Comer exclusivamente productos naturales vegetales.huerta del convento

3.      Ser sobrios constantemente.

4.      Beber únicamente agua natural.

5.      Tener suma limpieza en todo.

6.      Guardar la debida castidad.

7.      Hacer cada día adecuado ejercicio.

8.      Descansar y dormir sólo lo necesario.

9.      Vestir con sencillez y holgura.

10.   Ser buenos en toda ocasión.

 



Cap. 1 Respirar siempre aire libre

Esta ley es tan clara y comprensible que no tiene necesidad de pruebas.

Es la primera porque es lo primero, lo principal y lo que siempre necesitamos y nunca podemos de ello prescindir.

Que es respirar? Aspirar exclusivamente por la nariz el aire puro y luego expelerlo también por la nariz.

El que no respira por espacio de diez minutos muere asfixiado.

El aire es, pues, para nosotros lo que el agua para los peces.

La respiración es la ley y necesidad imperiosa, porque mediante el aire oxigenado que aspiramos bate nuestros pulmones, late nuestro corazón, se purifica nuestra sangre y circula con fuerza, llegando hasta las más remotas extremidades y a los rincones más profundos.

Aquello que muchos no saben comprender bien es que el aire debe ser naturalmente puro, más, si cabe, de noche que de día, porque mientras uno duerme no se percibe de lo que respira ni siente los daños que el aire impuro le ocasiona, por lo que muchos mueren asfixiados durante el sueño.

El objeto de la respiración es mediante la potente virtud del aire, purificar y dar vigor al jugo o producto de la digestión a fin de convertirlo en sangre nuestra, pues antes de serlo y de utilizarse ha de pasar por los pulmones y allí, mediante el oxígeno y demás elementos del aire puro, son quemadas y destruidas todas las impurezas, y así limpio y vigorizado el licor nutritivo pasa al corazón para ser arrojado a todos los extremos del organismo a fin de regar y alimentar todos los órganos, músculos y tejidos.huerta del convento-paseo

Cuanto más puro es el aire ambiente, más pura será nuestra sangre, más rica, más poderosa, y mejor nutrido y robusto tendremos todo nuestro organismo y más blindado contra los enemigos.

El aire puro da asimismo vida y actividad a los pulmones, y cuanto más sanos estén éstos, más sano y potente será el corazón, el motor y centro de nuestra vida.

El órgano externo propio de la respiración es la nariz, que hay que tener siempre expedita y limpia, pues sus exprofesas tortuosidades y húmedas paredes, no sólo templan convenientemente el aire demasiado frío, sino que, además, lo cuelan de todas las impurezas que contenga, como polvo, microbios, etc..

Para respirar cumplidamente hay que aspirar profundamente y con ritmo, respirar con completa satisfacción y amplitud, con el cuerpo derecho, pecho saliente, brazos sueltos, y sin ataduras ni opresiones de pecho, que a la corta o a la larga atrofian los pulmones. Haciéndolo así jamás enfermaría nadie de los bronquios ni de los pulmones. El aire ha de llegar a todos los rincones de las cavidades pulmonares. Respirando con ritmo y con toda amplitud, las alas y orificios de la nariz, la laringe y bronquios se abren bien y ventila completamente los vértices pulmonares.

Hombre de pecho hondo, pronto irá al hoyo, dice el refrán.

Para desarrollar y corregir pulmones enfermos no hay como la gimnasia sueca, subir con prudencia cuestas altas, y el trabajo manual de agricultura.

El oxígeno es el único sustento y remedio de los pulmones. Por lo mismo hay que estar siempre al aire libre o en habitaciones bien aireadas tanto de día como de noche, en verano y en invierno, cuando llueve o está nublado y cuando hace sol, pues nunca daña y siempre hace bien, aunque otra cosa parezca. Es pésima cosa taparse la boca o cabeza con las sábanas o pañuelos por temor a resfriarse. El aire libre no puede ser a un tiempo elemento de vida y de muerte o daño.

El aire de las grandes ciudades es el que contiene mayor número de microbios; el de los campos tiene mucho menos; el de las serranías y el del mar son los dos de una pureza casi absoluta.

 


 

ALTABACA

¿Sabías que la altabaca sirve para curar heridas?

Se hace un emplasto de esta planta y se aplica sobre la herida poniendo una venda.

Otros nombres comunes de esta planta:  consuelda sarracénica, hierba de los indios, hierba de los judíos, palo de oro, plumeros amarillos, ramo de san josé, solidago, te de Gredos, vara de San José, vara de oro, vara de oro española, vara de oro menor, vara de san josé...

Su nombre ciéntifico: solidago virgaurea.

Más sobre esta planta: wikipedia.org

 

MONASTERIO NTRA.
SRA. DE LA VICTORIA

Mínimas, 13  apdo. 92

Tel: 926 850357 

13250-Daimiel  (Ciudad Real) España

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